La cantidad de gastos imprevistos a los que nos vemos obligados a hacer frente de manera cotidiana pueden llevar a contratar varios préstamos independientes, con todo lo que ello conlleva. Múltiples cuotas a pagar mensualmente, y, además, en un periodo de tiempo que suele ser bastante breve. En general, no suele superar el año o, en muchos casos, los seis meses. Esto lleva a unos pagos mensuales elevados y que pueden ahogar la economía familiar de quienes tengan que hacer frente a ellos. Por suerte, hay solución: reunificar deudas sin hipoteca.
Pero seguro que te estás preguntando a qué nos referimos cuando hablamos de reunificar deudas sin hipoteca. Muy sencillo: a la agrupación de todos los préstamos que se tengan concedidos en uno solo. Siempre y cuando, eso sí, que ninguno de ellos sea un crédito de tipo hipotecario. Si se cuenta con una hipoteca, esta no se podrá incluir en la operación. Pero si no se tiene, el proceso consigue una solución muy ventajosa para quien realiza la operación, como verás a continuación.
Ventajas de reunificar deudas sin hipoteca
Reunificar deudas sin hipoteca implica sustituir todas las cuotas mensuales que se abonan para la amortización de los créditos contratados por una sola. Esta cuota, en la práctica totalidad de los casos, será inferior a la suma de todas las cuotas que se pagaban hasta la reunificación. Por tanto, supondrá un ahorro mensual. Además, el plazo de devolución total de todas las deudas será mayor. Este es uno de los factores que hace bajar la cuota mensual total a pagar.
Otro de los factores que inciden en la bajada de la cuota mensual al reunificar deudas sin hipoteca, es que el crédito que queda por pagar al realizar el proceso suele contar con unas condiciones más ventajosas que las de los créditos contratados de manera independiente en su día. Esto hace que reunificar deudas sin hipoteca resulte especialmente indicado para quien tiene varios créditos pequeños para hacer frente a diversos gastos.
Cómo conseguir la reunificación de deudas
Para reunificar deudas sin hipoteca hay dos alternativas: o bien solicitar un nuevo crédito (sin necesidad de aval o de garantía, eso sí), o negociar con la entidad que nos haya concedido uno de los créditos para ampliar el capital del mismo.
Si optas por el primer sistema tienes que solicitar un crédito específico para reunificar deudas sin hipoteca. Los ofrecen tanto los bancos como las entidades de crédito. Tienes que pedir un crédito por el valor de lo que te quede por pagar de tus préstamos. Cuando te lo concedan, utiliza el dinero que te han concedido para cancelar todos los demás créditos. Con ING por ejemplo, puedes conseguir buenas condiciones para reunificar deudas con ING Direct.
En ocasiones, hay entidades que se encargan ellas mismas de la cancelación de préstamos. De esta forma se rebaja la cantidad de gestiones y papeleo a realizar. Por último, tienes que reembolsar una mensualidad del crédito que has pedido para la reunificación para devolver el dinero. A partir de entonces, ya solo tendrás que abonar una cuota mensual, la del préstamo que sustituyó a los demás.
Pero en caso de que tu opción sea la ampliación de capital de un préstamo, no necesitarás pedir un crédito nuevo. Eso sí, tendrás que solicitar la ampliación de la cantidad que pediste del préstamo de mayor cuantía que tengas. Si la entidad que te prestó el dinero te lo concede, eso sí, tendrás que aceptar un cambio en las condiciones del mismo. A esto se le denomina novación.
Ya con la ampliación de capital concedido, que tiene que ser suficiente para poder devolver todos los créditos menos el modificado, se puede proceder a la cancelación de los mismos. A partir de entonces ya solo será necesario pagar la mensualidad del crédito para el que has pedido ampliación. Eso sí, ten en cuenta sus nuevas condiciones. Salvo en raras excepciones, solo te concederán una ampliación de un crédito para cancelar todos los que tengas si tu perfil crediticio es bueno. Esto quiere decir, básicamente, que si en alguna ocasión has dejado de pagar alguna mensualidad a tiempo o has llegado a un impago, no te lo concederán.
En cualquier caso, si crees que solicitar una reunificación de deudas sin hipoteca es ventajoso para ti, analiza cuidadosamente cuál es la mejor opción que tienes disponible para poder hacerlo. No siempre lo que parece más sencillo es lo más aconsejable. Puede que los tipos de interés o las condiciones de una ampliación no sean las más adecuadas y sea más ventajoso pedir un nuevo crédito. O al revés, que sea más recomendable solicitar una ampliación porque te ofrezcan mejores condiciones que con un nuevo crédito. Por tanto, antes de decidirse por una opción, estudia siempre con cuidado todas las opciones. En Lendyu te ayudamos a comparar las opciones que tienes disponibles.
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