Deudas en caso de fallecimiento | ¿Se heredan?

Las deudas en caso de fallecimiento son una de las cuestiones que más quebraderos de cabeza ocasionan en el momento de la muerte de un familiar. Y esto sucede porque, en la mayoría de los casos, los textos legales se encuentran bastante alejados de los ciudadanos. De tal forma que estos no tienen acceso directo y real a informaciones certeras sobre algunos temas. Incluso cuando esos temas pueden implicar consecuencias directas en sus vidas.
Con frecuencia, esa desinformación se encuentra en la base de la toma de algunas decisiones que en el futuro pueden revelarse como erróneas. Por ello, hay que tener claro un primer punto fundamental: es importante informarse. Para ayudarte con eso, vamos a intentar utilizar estas líneas para ofrecer esa información tan necesaria.
Para saber si las deudas de un fallecido se heredan, hay que comenzar analizando algunos puntos previos.

Las deudas en caso de fallecimiento y la aceptación de la herencia

De forma general, puede afirmarse que las deudas en caso de fallecimiento se heredan cuando se produce la aceptación de la herencia por parte de los herederos. Así se especifica en nuestro ordenamiento jurídico. Y en concreto en el Código Civil, en cuyo artículo 989 se recoge la denominada aceptación pura y simple. Se trata de un mecanismo de aceptación hereditaria a través del cual los sucesores del causante aceptan su patrimonio, incluyéndose en él tanto los derechos como las obligaciones. Ya que solo así puede entenderse una herencia como aceptada.

De este modo, también queda concretado en el texto legal: “no podrá hacerse en parte, a plazo ni condicionalmente”. Por ello la aceptación de la herencia puede resultar un trámite problemático, que además se presenta en un momento vital complicado.

La problemática de la aceptación pura y simple

En muchas ocasiones los futuros herederos se encuentran con una herencia de forma imprevista, sin saber muy bien qué acciones deben realizar o cómo deben proceder. Lo normal es pensar en llevar a cabo la aceptación de la herencia, sin más. Puesto que difícilmente puede conocerse con exactitud si el fallecido cuenta con deudas en su haber patrimonial. De este modo, tiene lugar la aceptación a la que aludíamos en líneas anteriores, pura y simple. Convirtiéndose el heredero en un sucesor integral, con la obligación de responder ante los posibles acreedores del difunto, incluso con su propio patrimonio, si llega el caso.

Pero es conveniente tener presente que esta aceptación puede ejecutarse de dos maneras. La primera, expresa, a través de un documento público en el que el heredero asume la herencia con todo lo que ella conlleva. O, en segundo lugar, tácita. Correspondiendo en este caso a alguna acción que pueda asimilarse a dicha aceptación. Como puede deducirse, por ejemplo, de un heredero que utiliza algún bien contenido en la herencia. Así, puedes toparte con múltiples cargas cuando aceptas una herencia, además de estar obligado al tributo correspondiente al impuesto de sucesiones.

Llegan incluso a producirse situaciones en las que una persona se convierte en moroso o se encuentra en el ASNEF, sin haber hecho nada más que aceptar una herencia que contenía deudas. Y con el añadido de todas las implicaciones que ello conlleva, sobre todo a la hora de llevar a cabo acciones tales como solicitar un crédito e intentar salir de dicha situación.

¿Puede repudiarse la herencia para no tener que asumir deudas en caso de fallecimiento?

Repudiar la herencia o, lo que es lo mismo, renunciar a su aceptación, es algo cada vez más común hoy en día. De hecho, hace tres años casi un 11 % de las herencias eran rechazadas. Y las cifras no han hecho más que aumentar. En gran medida porque, como hemos venido recalcando desde el principio, aceptar una herencia supone aceptar también las cargas que conlleva.

Aquí hay que tener presentes varias cuestiones. Para empezar, para no tener que tributar por la herencia rechazada hay que repudiarla antes del plazo previsto. De no ser así, se supone que el patrimonio no aceptado significa una donación a favor de los otros herederos, y deberá cumplirse con el pago del impuesto de sucesiones y donaciones, según la Ley de 1987 sobre Impuesto de Sucesiones y Donaciones.

Herencia a beneficio de inventario: cómo no heredar las deudas en caso de fallecimiento

Hay una alternativa que ofrece la posibilidad de aceptar la herencia sin tener que cargar con las deudas incluidas en ella. La aceptación de la herencia a beneficio de inventario se regula en los artículos 1010 a 1034 de nuestro Código Civil, así como en alguna jurisprudencia. Y se trata de una figura que excluye, para los sucesores, la obligación de responder ante las deudas con su propio patrimonio. En este caso, las deudas del fallecido se saldarán con los bienes hereditarios, hasta el límite que estos alcancen. Y su denominación viene del procedimiento que se lleva a cabo, ante Notario y con la realización previa de un inventario en el que se refleja el activo y el pasivo del fallecido.

Lendyu

Como ves, las opciones en cuanto a la aceptación de la herencia y sus repercusiones sobre la situación de las deudas en caso de fallecimiento, son múltiples. Por eso lo más conveniente es recabar la mayor información posible. Y con eso, en Lendyu podemos ayudarte. Descubre toda la información que tenemos para ti.

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